Sabemos perfectamente que el aprendizaje no solo se tiene en un aula de una escuela primaria o universidad si no que se puede extender más allá de las aulas como lo sería en un entorno de oficina.

No sólo la colaboración es una importante habilidad para la preparación universitaria y profesional para el siglo XXI, sino que para muchos estudiantes la comunicación cara a cara está siendo reemplazada lentamente por el tiempo que pasan frente a una pantalla causando un mayor déficit de habilidades.

Los educadores y hasta los mismos instructores se enfrentan a la tarea vital de enseñar a los estudiantes cómo conversar, crear y trabajar juntos en el ambiente del aula.

Entonces, ¿cómo un educador puede conseguir el trasmitir la enseñanza de habilidades a través de la colaboración?

Una estrategia rápida y fácil es usar mesas de trabajo colaborativas dejando las bancas escolares para un fin diferente a este objetivo.

Con las mesas de trabajo colaborativas se pueden crear ambientes diferentes que fomenten la comunicación y para darte una idea de ello, veamos como con 5 arreglos de colaboración de los escritorios se consigue este objetivo:

1) Mesas en forma de herradura

La herradura es una gran estrategia para los activistas de toda la clase, como la lectura que se lee en un ambiente circular o las discusiones en grupo.

La forma de “U” permite a los estudiantes hacer contacto visual y conversar con cualquier persona en la clase y todavía le da al profesor la capacidad de guiar la conversación.

2) Mesas formando un cuadrado

Las opciones únicas de la forma disponibles para los escritorios colaborativos significa que puedes empujar fácilmente cuatro mesas individuales para  para crear una nueva forma.

Las mesas en forma de un cuadrado son grandes para el trabajo en grupo, ya que es lo suficientemente pequeño para fomentar una participación igualitaria a la vez que abre un espacio para múltiples opiniones sobre cualquier tema o tarea.

3) Mesas en pares colaborativos

La mayoría de los maestros hoy en día han oído hablar de “pensar en pareja” como una estrategia de aprendizaje, pero moviendo a los estudiantes o decidir quién se emparejará con quien drena valioso tiempo de clase.

Al contar con escritorios colaborativos éstos encajan perfectamente entre dos para realizar actividades rápidas y sencillas en un formato de “socios”.

4) Rotación de estaciones

Al unirse un mayor número de escritorios, los profesores pueden crear rotaciones de estaciones. Los pupitres colaborativos forman grandes configuraciones creando mesas más grandes que pueden tener una forma idéntica o no entre sí y cada mesa recibe una tarea diferente.

Esto incorpora tanto la colaboración como el movimiento mientras los estudiantes rotan a diferentes estaciones de trabajo para completar varias actividades de aprendizaje dentro de una misma actividad.

5) Conferencia Clásica

Una de las mayores facilidades de los escritorios de colaboración es la capacidad de separar a los estudiantes cuando sea necesario.

Por ejemplo, la única razón por la que no le gustaría que los estudiantes colaboren es en una prueba individual ¿cierto?

Es así como las bancas escolares colaborativas ofrecen una amplia gama de estrategias de colaboración, como se ha visto anteriormente, pero a diferencia de las mesas tradicionales, pueden separarse para una evaluación independiente.